Instituto de Estudios Omañeses,(I.E.O.)es una Asociación Cultural surgida de la inquietud de varios omañeses interesados en difundir defender y promocionar la cultura en todos los aspectos de Omaña y para Omaña sin exclusiones, con amplitud de miras y con el único ánimo de dinamizar nuestra comarca.Nuestras principales actividades, hasta el momento son la organización de conferencias festival de música tradicional "Omafolk"
etc
Foto:Cortesía:(Ori)Rosa Fadón"ELFARO DE OMAÑA"
(Cueto Rosales)
"OMAÑES DEL AÑO" 2016 LUIS MIGUEL RABANAL RABANAL Nacio en Riello, 1957.
Luis Miguel Rabanal con su abuelo Miguel Rabanal delante del Comercio familiar en Riello. Cortesía: Luis Miguel Rabanal.Gracias tambien a Maria Jesus Romero.
La Junta Directiva del Instituto de Estudios Omañeses - ieo, en sesión celebrada el 4-7-2016 acordó nombrar:
OMAÑÉS 2016
A D. Luis Miguel Rabanal, por el conjunto de su destacada obra poética. Y por haber creado el territorio literario de OLLEIR (Oterico, Los orrios, Ceide, La Velilla, Trascastro, Ariego, Socil, Pandorado, y Riello). Este territorio figura en varios libros, en numerosos poemas. La primera vez en el poema, "Olleir, los veranos de melancolía", del libro, "Labios de locura", premio Ana de Valle.
En Riello, a 19 de agosto de 2016.
Fdo. Rita Carro Pérez
Secretaria - ieo
Vº Bº Luis Arias Diez
Presidente - ieo
....
A Luis Miguel Rabanal, Omañés 2016.
Una felicitación para nuestro poeta, a la manera de los viejos copleros omañeses...
Luis Miguel, los omañeses
te aclaman como poeta,
representas a tu tierra
y la colmas de grandeza.
Verso a verso, nos transmites
sentimientos y belleza,
el cuento no se ha acabado:
el poeta siempre empieza.
Y este mundo tan ingrato
necesita a los poetas,
y tú estás entre los grandes,
de León y España entera.
Desde Olleir al mundo vuelan
tus vivencias omañesas,
vida y sueño confundidos,
en la magia de un poema.
El IEO te ha nombrado
Omañés por excelencia,
y con él toda tu Omaña
te envía la ENHORABUENA.
Margarita Álvarez, agosto 2016.
(Perdón por la osadía de escribir estos pobres versos a un gran poeta).
En compañía de Cristina (Tina) Rabanal, su querida Madre Es en Riello. Foto cortesía Luis Miguel Rabanal, tomada por Maria Jesús Romero.
Un guiño a Riello en la comarca de Omaña En la pared se puede observar una entrañable fotografía de la "Villa de Riello" Por cortesía (Original) de Luis Miguel Rabanal
Poesía publicada
Variaciones (Total S. E. ú O.), Imprenta Casado, León 1977Obdulia azul, A.H.E., Colección La otra palabra, Mataró 1980
Labios de la locura, Jueves literarios, Avilés 1983; Premio Ana de Valle. Hay una 2ª edición no autorizada de 1985
Cuaderno de junio, Provincia, León 1984
Rená, a solas con nosotros, Celarayn, León 1984. Dibujos de Víctor Bastida.
(Técnicas) para abrazar un oscuro nombre, Aldebarán, Sevilla 1985; Premio José Luis Núñez.
Palabras para Obdulia, Provincia, León 1985
La memoria buscando sus disfraces, Barrio de maravillas, Valladolid 1986
O podríamos amarnos sin que nadie se entere, Leonor, Soria 1989; Premio Leonor.
Diez poemas para leer (y amar) detrás de los saúcos, en el libro colectivo “Poemas de Zaragoza 1990”, Ayuntamiento, Zaragoza 1990
Libro de citas, Cuadernos Cálamo, Gijón 1993; Premio Cálamo de Poesía erótica.
Cáncer de invierno, Provincia, León 1998; Premio Provincia.
La última vez, Ajimez libros, Gijón 2000. Con litografías de Francisco Velasco.
La casa vieja, en la Biblioteca digital de Portal de poesía, Gijón 2002. Al cuidado de Francisco Álvarez Velasco.
Bocados de rosa, en la Biblioteca digital de Portal de poesía, Gijón 2004. Al cuidado de Francisco Álvarez Velasco.
Camineros, jícaras, verdugos, Mikado libroblogs, Colección Traviesas de poesía, León 2008. Portada y prólogo de Óscar Solsona. Al cuidado de Eloísa Otero.
Mortajas, Eolas Ediciones, Colección Seinne, León 2009. Dibujos de Amancio González. Prólogo de Tomás Sánchez Santiago.
Fantasía del cuerpo postrado. Los libros de Camparredonda (serie roja), León 2010. Dibujos de Juan Carlos Mestre. Prólogo de Gregorio Fernández Castañón.
A Adora y a Daniel, a la tía Paula, a Aurina, a Lucio, a Celestino, carpintero, a Aquilino el de Catalina, a Juanillo, a la Ramonica, a Cosme, pobre y vendedor de agujas a caballo, a Floro el de Acebo, al señor Isidro, al padre Desiderio, a Celsa, a Amor la de Tito, a don Álvaro, cabo primero, a Antonino, a Nicomedes y a Rogelio, ambos del Ariego, a Manolín el de Pepe el coronel, a la tía Maiximina, a Jesús el de Quinto, a Guzmán y a Reca, sastres, a Manganeto, suicida, a la tía Eudosia, al señor Amando, a Fortunato el de La Velilla, a Consuelo la madre de Ángel, a la abuela Faustina y a la abuela Leonor, a Pío el de Oterico, a Agustina y a Donina y a María, a Mercedes la de Julión, a Tomás el pimentero y a Margarita, a Luis el de Pablo, llamado cariñosamente Tusco, a Ovidio, mi padrino, a Laura la Pucha, a la señora Genoveva, a Baldomero el de Bonella, al tío Manuel y a la tía Laurentina, a Alejo y a Carmen, a Rosa y a Bautista, a Miguel y sobre todo a Rolindes. Y a los demás. Héroes todos ellos de una edad perdida... "Tinta, barro y luz para letras de oro" http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/10/castillayleon/1239361591.html
En el vídeo que hemos compartido se puede ver a Luis Miguel Rabanal, al comienzo y transcurso-final. Gracias. Queremos compartir con todos vosotros una noticia de ultima hora. Hoy en el pleno extraordinario del Ayuntamiento de Riello, ha sido aprobado el nombramiento de una nueva calle, denominada Calle del Poeta Luis Miguel Rabanal, causa que nos llena de felicidad a todos sus vecinos y orgullo por dicha persona". Texto: facebook de Riello
Entrega del Galardón a Luis Miguel Rabanal. Teniendo como protagonista su Obra. Presidiendo: don Antonio Gamoneda.Rafael Saravia y algunos de los miembros de la Junta Directiva del Instituto de Estudios.Foto: (Original recortada) Haydée Calvo. Gracias.
Luis
Miguel Rabanal, en la casa de sus Padres, en Riello (Octubre 1985)
Imagen cedida por Chelo Fdez. amiga y vecina de Riello.
Miembro de la Asociación Instituto de Estudios Omañeses (I.E.O.).
"Luis
Miguel Rabanal, de Riello (su Olleir poético). De Omaña, su
comarca. Su obra
literaria mueve el horizonte de las montañas, acuna el agua de los ríos,
estimula el canto de los pájaros y ensancha y alivia el alma de sus lectores y
vecinos." Luis Arias.
*Luis Arias.(Valle de Samario), miembro de la Asociación Instituto de Estudios Omañeses (I.E.O.).
La Diputación de León, a través del Instituto Leonés del Cultura, ha fallado el
Premio ‘Libro Leonés 2009’.
El jurado, presidido por el diputado de Cultura Marcos Martínez Barazón, ha
resuelto esta nueva edición del premio, convocado con el fin de galardonar las
obras que por la calidad de su edición o por el contenido de las mismas, hayan
supuesto una notable aportación a la bibliografía leonesa durante 2009. La dotación económica del premio para cada una de las modalidades es de 1.500 €
para el autor y de 2.000 € para el editor, que se materializará en la
adquisición de ejemplares por el citado importe. Se presentaron un total de 20 obras. En la categoría Libro de
investigación/Monografía local el premio fue para ‘León perdido’, de Juan Carlos
Ponga Mayo, que ha sido editado por Fuertes Melón Nueva Comunicación. En la modalidad Obra divulgativa el galardón fue para ‘Juan y Ventura Alvarado.
La época que doró la manteca’, del autor Víctor del Reguero, editada por
Piélago del Moro Ediciones. El premio se otorga por su enfoque original,
patente ya en el propio título, por estar bien ilustrado y documentado, con una
cuidada edición que refuerza el contenido del libro. El mejor Libro de creación fue para ‘Mortajas’, del que son autores Luís Miguel
Rabanal (texto) y Amancio González (dibujos), editada por Eolas Ediciones. El jurado reconoció la calidad poética de los textos, como manifestación de una
poesía intensamente vivenciada, y por la magnífica integración de texto e
imagen, que configuran una obra singular.Dentro de la categoría de Libro infantil el máximo reconocimiento recayó en
‘Carlota, la princesa Arco Iris’, de los autores Víctor Peña (texto) y Julia
Díez (ilustración) y que ha sido editada por Eje Producciones Culturales. Esta
obra ha sido premiada por su adecuada y cuidada integración entre texto e
ilustración." http://www.lacronicadeleon.es/2010/11/11/vivir/el-ilc-da-a-conocer-los-mejores-libros-leoneses-104046.htm
A Adora y a Daniel, a la tía Paula, a Aurina, a Lucio, a Celestino, carpintero, a Aquilino el de Catalina, a Juanillo, a la Ramonica, a Cosme, pobre y vendedor de agujas a caballo, a Floro el de Acebo, al señor Isidro, al padre Desiderio, a Celsa, a Amor la de Tito, a don Álvaro, cabo primero, a Antonino, a Nicomedes y a Rogelio, ambos del Ariego, a Manolín el de Pepe el coronel, a la tía Maiximina, a Jesús el de Quinto, a Guzmán y a Reca, sastres, a Manganeto, suicida, a la tía Eudosia, al señor Amando, a Fortunato el de La Velilla, a Consuelo la madre de Ángel, a la abuela Faustina y a la abuela Leonor, a Pío el de Oterico, a Agustina y a Donina y a María, a Mercedes la de Julión, a Tomás el pimentero y a Margarita, a Luis el de Pablo, llamado cariñosamente Tusco, a Ovidio, mi padrino, a Laura la Pucha, a la señora Genoveva, a Baldomero el de Bonella, al tío Manuel y a la tía Laurentina, a Alejo y a Carmen, a Rosa y a Bautista, a Miguel y sobre todo a Rolindes. Y a los demás. Héroes todos ellos de una edad perdida...
CUMPLEAÑOS LEJOS DE OLLEIR
POÉTICA 2.345 f
Andarraso, Ariego de Abajo, Ariego de Arriba, Arienza,
Bonella, El Castillo, Campo la Lomba, Castro la Lomba, Ceide
y Orrios, Cirujales, Cornombre, Curueña, Folloso, Garueña,
Guisatecha, Inicio, Manzaneda de Omaña, Marzán, Omañón, La Omañuela, Oterico, Pandorado, Riello, Robledo de Omaña Rosales, Salce, Santibáñez de Arienza, Santibáñez de la Lomba, Socil, Sosas del Cumbral, Trascastro de Luna, La Urz,
Valbueno, Vegarienza, La Velilla, Villadepán, Villar de Omaña, Villarín de Riello, Valverde de Omaña.
Nombres de memoria que pronunciar cuando casi todo está perdido...
(facebook de Riello)... Queremos
compartir con todos vosotros una noticia de ultima hora. Hoy
en el pleno extraordinario del Ayuntamiento de Riello, ha sido aprobado el
nombramiento de una nueva calle, denominada Calle del Poeta Luis Miguel
Rabanal, causa que nos llena de felicidad a todos sus vecinos y orgullo por
dicha persona". https://www.facebook.com/riello.deomana
"RIELLO
LUIS ARTIGUE 13/08/2011
Mientras
Occidente se está cayendo de culo el Ayuntamiento de Riello, en el pleno
extraordinario del reciente ocho de agosto, acaba de aprobar poner el nombre
del poeta del lugar Luis Miguel Rabanal a una de sus calles, que viene a ser
algo así como derramar una nostálgica lágrima por la revolución que no pudo
ser, o encenderle una simbólica vela a la inteligencia y otra al ingenio ahora
que ha quedado imborrablemente claro que la ambición y el individualismo político
cuartelero no nos salvarán.... ¿Es que ya ni preocupa a nadie que esté quedando
aquí también claro que no han venido a la política a ganarse el pan sino el
caviar?... ¡En efecto León no tiene mar y ese mar que no tenemos jamás está en
calma, como el Cantábrico perpetuamente encabronado! Vale,
hay una guerra en marcha pero al poeta en buena hora le han puesto una calle
allí. Sí, Riello, en el corazón de esa urdimbre de belleza y verdor que es
Omaña, pone así un estrado a la poesía diciendo sin decirlo que toda esa villa
y esa comarca de increíble belleza son paraje y fonda para nuestra alma. Una
calle para uno de esos héroes que no podemos seguir. Una figurada corona de
laurel para el poeta en silla de ruedas que, sin proponérselo ni merecerlo, nos
ha enseñado con su arduo rodar y pervivir que existe una quietud llena de
ritmo. Me
inicié en la obra de LMR gracias a otro heterodoxo, el añorado Antonio
González-Guerrero, que me regaló un libro del omañés publicado por la
Agrupación Hispana de Escritores y titulado Obdulia Azul. Desde entonces leo
con oscuro fervor a este sentimental al que las circunstancias han convertido
en bárbaro, como él mismo se define. Y le disfruto con una sonrisa colmada en
su lado más crápula –así los inquietantes libros eróticos Casa de Citas y
Elogio del Proxeneta-, y le descifro iluminadoramente en su registro más
críptico y perturbador —Cáncer de Invierno, etcétera—... Pero su poesía última,
más directa y confesional, más decisiva por ser el sustento de su vida y el
condimento de la nuestra, es rica en metáforas que si se cayeran al suelo
harían un agujero. La alta
creación, y este poeta bien lo sabe, brota perdurablemente en la gente
talentosa que, además, ha sido formada en la universidad del dolor. Y es el
dolor, para liberarlo o soportarlo, para maldecirlo o conjurarlo, el país
pirata desde el que escribe este omañés sangrante que, como decía Juan Carlos
Onetti, sólo mientras escribe se sabe aún agarrado a la cola de la vida y por
eso no derrama los versos en vano porque le hacen falta todos, y a nosotros
también. Gracias pues al Ayuntamiento de Riello por decir sin decir esto que
escribo...
Y le
cambio al cielo una columna por una estrella incendiada que te ilumine la vida."
"CARTA BLANCA A LUIS MIGUEL
RABANAL
Palabras para la presentación de FANTASÍA DEL CUERPO POSTRADO
QUERIDO LUIS MIGUEL:
Hace tiempo que he acabado por saber que un poeta es alguien que consigue
tener por fin nada más ojos, oído interno y memoria. Es decir, mirada, avisos
soñolientos y pensamiento resonante. Todo lo demás puede ser accidental a la hora
de jugarse la vida en un poema. Y cada vez que me acerco a ti, a tu mundo
poético, me parece que estoy ante una de esas criaturas maravillosas de la
vida elemental que son capaces de sostener el mundo desde la invisibilidad.
Eso eres tú para mí: alguien que entrega poemas desde una quietud que parece
no afectar –pero eso no es así- al orden del mundo. Siempre me ha parecido
que quienes pasan por la vida haciendo un programa de visajes y aspavientos
se queman en su propio viento histriónico. En este país ruidoso donde la
bruta altisonancia marca el compás de toda relación tú destilas palabras que
no parecen casi ni sonar en el goteo exigente de tus poemas. Así, frente a
esa otra galería de gestos y codazos destemplados, impones ya otra manera de
estar desde tu imagen, desde esafotografía de Amando Casado –ya para
nosotros, tus lectores, un icono inquietante lleno de penumbra y de una
suerte de recriminación abstracta, como si te asomaras por detrás de una
puerta que da al misterio y nos dijeras a todos:
“Pero, ¿por qué os agitáis
tanto?”– y también desde tu existencia –iba a decir desde tu resistencia–
disuelta en puro poema. Es la manera de quien hace de las palabras su propia
visibilidad. La única manera de vivir de un poeta. Tuve ocasión de pensar en todo esto leyendo tu libro anterior, Mortajas.
Estuve entonces muy cerca de ti. Con miedo de manchar tus palabras con las
mías. De empañarlas de purpurina retórica o del veneno dulce de la
conmiseración. Lo mismo me está ocurriendo ahora. Me parece que sería mucho
más digno, mucho más seguro también, alejarme un poco de tus palabras para
verlas mejor de lejos, como se hace con las pinturas en la exposición. Eso
es: a debida distancia. Porque estar cerca de ti, de tus poemas, se convierte
en una conducta peligrosa. Hay que tener la entereza suficiente para soportar
el peso mortal de tus sílabas, la convocatoria radical que haces desde un
mundo abisal y lleno de profundidad incierta. Y es que tus palabras vienen de
allí, de ese espacio profundo en el que predominan difíciles animales sin
configuración y plantas que lanzan destellos inquietantes, como recados
ambiguos. Lo percibí en Mortajas.
Lo vuelvo a percibir ahora más
netamente en Fantasía del cuerpopostrado, en esos juegos de
voces, verdaderos bandazos que pasan como animales humedecidos y veloces por
la conciencia de quien lee. Invitaría ahora al lector a una primera
intromisión del azar en su lectura: leer como quien rema en el aire, tal como
definía Gonzalo Rojas a la creación poética; re-crear así, junto al autor, un
nuevo libro con su propio material. Sin salir de él. Una lectura de
tijeretazo, de sintaxis entrecortada, de imágenes empotradas unas en otras.
Como si las palabras fueran astros perdidos, de órbita y destino aún no
fijados. Un cataclismo verbal que revuelve el orden del libro. Por si todo
pudiera volver a ser de otra manera. Y es que creo que vuelve a
haber algo de sub-marino en este libro tuyo. Algo de inmersión decisiva en su
lectura, en ese plancton de palabras que circulan como aquellos animales.
Pasivos y errantes.
Tú sabes, naturalmente, que esa sensación se debe al
propio libro en sí mismo, a esa conjunción increíble que en él se ha logrado,
a su peso específico. Contra la levedad de quien quiere ser solo luz de
palabras y testigo mudo y acechante, nunca presente, el libro –este libro que
ahora tengo en las manos– es eso que se llama –y nunca con tanto rigor– un
volumen. Un volumen en el que caben las especies del mundo, como en el arca del
mito, apabullada de animales. En ella se trataba de poner a salvo fuera del
ruido de los hombres a la vida natural. Y ahora, quien ha perpetrado este
libro,Fantasía del cuerpo postrado –o sea, el gran Gregorio
Fernández Castañón–, ha querido también que además de volumen tenga espesor,
peso, profundidad, alcance. Porque, ¿qué cabe en un libro de poemas?
Cualquiera que lo haya probado, lo sabe. No sé qué ocurrirá con el mundo de
las percepciones inmediatas cuando se vaya imponiendo el uso del libro electrónico.
Se ganará algo, sin duda: el libro no ocupará espacio; y no habrá
esquilmación vegetal ninguna. Es verdad. Y en época de saturaciones y
degradaciones planetarias estos dos extremos han de ser considerados con
cierta preferencia. Pero, ¿qué se perderá? ¿qué hubiera perdido esta edición?
Nuestro editor ha metido en ella Tiempo con ese papel como tocado de orín
envejecido y lleno de usura –empleo esta palabra en ese sentido táctil–, como
si con ello te acompañara a ti hacia atrás en ese viaje a tu memoria, como si
quisiera construir así, materialmente, el pasado que vuelves a presentar con
palabras que no se han dormido aún del todo.
¿Y qué más hay en él? Hay
sentidos. Hay ese “sabor a todo” que Gregorio F. Castañón encontró hace más
de treinta años en tu primer libro, Variaciones. Todos los
sentidos ahora aquí apelotonados como aquellas especies del arca. El propio
F. Castañón me lo contó: Tú le escribiste recién recibido este libro: “¿Te
has fijado cómo huele?”.
Eso le dijiste. El olor de los libros… Bradbury
(¡Bradbury!) dijo alguna vez que en los libros sólo cabían dos olores: el
bueno, de los libros recientes; y el mejor, de los libros viejos. El tuyo
huele a tiempo, también. A lo que huele el tiempo en la oscuridad de las
habitaciones llenas de muebles y de ropas donde la corporalidad se va
enfriando. Ese es el olor que acaban teniendo también tus palabras.
Pero seguimos el viaje de gula sensorial… Ahora es el tacto, el tacto que lo
convierte en arte-facto, en un objeto acorazado que pone a
resguardo tu discurso vaporoso… un esfumato más vaporoso que
nunca, porque tú has entrado, vas entrando, en esa escritura que llamábamos
de jirones, de exhalaciones que vienen y van como si no se hubieran emplazado
bien del todo. Como si no tuvieran reposo. Como si no tuvieran dónde caerse
muertas. Y bajo la cubierta, las guardas, la anteportada, el juego de
portadillas, el prólogo lleno de complicidad… allí la almendra de esa
escritura tocada por el hermoso peligro de una imparable difuminación. Y llegamos, claro, al ojo, a
los ojos. El entrechoque entre tus palabras, que son oído y memoria, y el
mundo loco de sueños y criaturas empedernidas de imposibilidad de Juan Carlos
Mestre. Descubierta cada imagen, surge el álbum fantástico. Es, otra vez, la
fantasía, como si el artista hubiera elegido esa palabra de tu título para
proponerte a partir de ella color y jugo.
Pero una vez cerrado el libro, el bestiario
de luces de Mestre se ha de frotar de otra manera contra tus palabras. ¿Qué
pasará entonces? ¿qué pasará allí? El lector queda como expulsado de lo que
allí ha de suceder. No sabemos cómo se afectarán entre sí. Si los colores
vivos entrarán en el timbre de las palabras errantes; si las palabras
desvanecidas llevarán lamento y gravedad y humo a la locura de ese relato
maravilloso lleno de cromos de lujo inocente que inventan –como tú mismo,
Luis Miguel– cómo fue una vezla vida. Lo cierto es que esta última
conjunción de mundos llega a provocar un estremecimiento sobrenatural en
quien aguanta con el libro entre las manos. Quizás ese mismo estremecimiento
que pudieron soportar ante los extraños visitantes de lenguas desconocidas
hombres antiguos ante cuya vista desfilaban por primera vez herramientas y
frutas y animales y objetos nunca vistos.
Termino ya esta carta. Creo que
mi labor de corresponsal –así me siento ahora– me obliga a hacer lo que a ti te
gustaría, lo que daría verdadero sentido a este rito que es presentar un libro.
Leer poemas tuyos. Hacerlo como lector difiere de hacerlo como autor, bien lo
sé. Éste sabe claves pero no domina los efectos; el lector, al contrario, no ha
de conocer claves pero puede hablar desde una peculiar segregación emocional:
la de su experiencia lectora. Tómalo así, hagas lo que estés haciendo ahora
mismo en el oscurecer del Norte, querido Luis Miguel. Seguramente, devanando
más palabras que ayuden a completar sigilosamente las exclamaciones del mundo.
"Tanto Amancio como Amando
Casado intentan reflejar, con el barro o con la cámara, la personalidad y el
carácter de cada retratado. "Para mí es un verdadero reto", explica Amancio. "Es la
primera vez que hago retratos en barro, y quiero aprovechar para acercarme todo
lo que pueda al rostro, a las huellas que ha dejado en cada uno el paso del
tiempo, para luego interpretarlo. Quiero despojarme de lo anecdótico, ir a lo
esencial. No me interesan los rasgos caricaturizados, sino conocer el rostro,
poder interpretarlo con libertad y frescura, contando más con la intuición
escultórica que con la habilidad manual". De momento tiene ya cinco bustos en barro, alguno completamente terminado, como
el de Gamoneda (que ha quedado clavado) o García Yebra,
y otros todavía en proceso (Crémer, Merino, Pereira). Héctor, Amando y Amancio
han viajado ya varias veces a distintos lugares para ir fotografiando al resto
de los autores seleccionados que poco a poco irán pasando por el taller a
posar: Eugenio de Nora, Luis Miguel Rabanal, Fermín Cabal, Elena Santiago,
Mestre, Luis Mateo Díez, Antonio Colinas… Mientras tanto, otro amigo, Diego Gorgojo, va tomando fotos de todo el
proceso y realiza además los moldes en silicona que servirán para trasladar los
bustos del barro al bronce. "La lista de autores es larga, pero se trata de un proyecto a largo plazo.
Nos interesa recoger a los grandes escritores leoneses en un momento histórico
como éste, en el que coinciden en el tiempo tantas personalidades literarias de
nuestra tierra con prestigio nacional e internacional. La literatura
leonesa vive una época de oro, que tuvo su arranque en Antonio
González de Lama y continúa con todo el caudal de autores jóvenes que han
tomado el testigo, pero de momento no vamos a contar con los más jóvenes, ya
que la lista de los veteranos es enorme", apunta Amancio. El fotógrafo Amando Casado, por su parte, busca dibujar el rostro de cada
retratado con la luz, en un proyecto muy personal, como cada uno de los suyos.
"Desde el punto de vista técnico quiero hacer algo muy sencillo, con
austeridad de medios y técnica fotográfica depurada. Retratos directos en
blanco y negro, sin escenografía alguna, sin nada más que el rostro de cada
personaje, centrándome en su parte expresiva. Creo que cada creador tiene su
mundo, amplio y rico, y que eso se transmite, se deja ver. El reto es saber
mostrarlo", reflexiona el fotógrafo." http://islakokotero.blogsome.com/2009/04/10/amancio-gonzalez-amando-casado-y-hector-escobar-retratan-a-los-autores-leoneses/
Variaciones(Total S. E. ú O.), Imprenta
Casado, León 1977Obdulia azul, A.H.E., Colección La otra palabra, Mataró 1980
Labios de la locura, Jueves literarios, Avilés 1983; Premio Ana de Valle. Hay una 2ª
edición no autorizada de 1985
Cuaderno de junio, Provincia, León 1984
Rená, a solas con nosotros, Celarayn, León 1984. Dibujos de Víctor Bastida.
(Técnicas) para abrazar un oscuro nombre, Aldebarán, Sevilla 1985;
Premio José Luis Núñez.
Palabras para Obdulia, Provincia, León 1985
La memoria buscando sus disfraces, Barrio de maravillas, Valladolid 1986
O podríamos amarnos sin que nadie se entere, Leonor, Soria 1989; Premio
Leonor.
Diez poemas para leer (y amar) detrás de los saúcos, en el libro colectivo
“Poemas de Zaragoza 1990”, Ayuntamiento, Zaragoza 1990
Libro de citas, Cuadernos Cálamo, Gijón 1993; Premio Cálamo de Poesía erótica.
Cáncer de invierno, Provincia, León 1998; Premio Provincia.
La última vez, Ajimez libros, Gijón 2000. Con litografías de Francisco Velasco.
La casa vieja, en la Biblioteca digital de Portal de poesía, Gijón 2002. Al cuidado
de Francisco Álvarez Velasco.
Bocados de rosa, en la Biblioteca digital de Portal de poesía, Gijón 2004. Al cuidado
de Francisco Álvarez Velasco.
Camineros, jícaras, verdugos, Mikado libroblogs,
Colección Traviesas de poesía, León 2008. Portada y prólogo de Óscar Solsona.
Al cuidado de Eloísa Otero.
Mortajas, Eolas Ediciones, Colección Seinne, León 2009. Dibujos de Amancio
González. Prólogo de Tomás Sánchez Santiago.
Fantasía del cuerpo postrado. Los libros de Camparredonda (serie roja), León
2010. Dibujos de Juan Carlos Mestre. Prólogo de Gregorio Fernández Castañón.
Música para torpes, Baile del Sol Ediciones, Colección Poesía, Tenerife 2012
Otras
publicaciones del autor
Narrativa:
Elogio del proxeneta. Ediciones Escalera. Colección Trayectos, Madrid
2009
Casicuentos para acariciar a un niño que bosteza. Ediciones Leteo. Colección
Relojero de Banaguás, León 2010. Epílogo de Alberto R. Torices.
Traducción con
MJ Romero:
Miquel Martí i Pol, Lo dejo todo. Antología bilingüe, Ajimez
libros, Gijón 2001. Con ilustraciones de José Noriega."
*"Próxima publicación (en
julio, espero) de «A la que falta» por la editorial jerezana Origami."
Luis Miguel Rabanal, por nuestra parte escrito queda, los lectores del blog y
tu seguidores lo agradecerán estamos seguros. Gracias.
Nota: Unos de los puntos del día en nuestra reunión Anual, previa época estival, celebrada entre Riello y el Valle de Samario, como viene siendo de costumbre y en el lugar habitual, pues bien, se acordaron entre otros la participación de la Asociación Instituto de Estudios Omañeses (I.E.O.), en Actos que se llevarían a cabo relacionados con Luis Miguel Rabanal, en Riello, (conversación previa al respecto), por motivos que desconocemos y ajenos a nuestra voluntad,queremos pensar quizá en un olvido...,(involuntario por supuesto),y bien que lo sentimos. Nos
ofrecimos a colaborar con la organización y todavía estamos esperando una
respuesta...,Dicho esto, agradecemos profundamente la generosidad y (conformidad) de Luis Miguel Rabanal, para la realización de la presente entrada en el blog del I.E.O.
Luis Miguel Rabanal, es un honor tu "presencia" en los Blogs del Instituto de Estudios. Gracias.
.
Muchas gracias a todos los seguidores de los distintos Espacios en la Web del Instituto de Estudios Omañeses (I.E.O.) Saludos.