En la imagen Miguel Ángel Martinez de Vega, pronunciando unas palabras en señal de agradecimiento. Foto: Gentileza: Maria Dolores (Loli) Rodil. Miembro Instituto de Estudios Omañeses (I.E.O.)
DISCURSO
‘OMAÑÉS DEL AÑO 2015’
Compatriotas omañeses, amigos y vecinos, quiero empezar dándoos las gracias por acompañarnos esta tarde. Y quiero empezar también saltándome el protocolo, porque me gustaría invitar a algunas personas que estoy viendo a que salgan y se coloquen aquí conmigo. Marga, Cambri, Mar, Elena, Cristina, Antonio, Javier, Kaki, Carlos, Joaquín y Héctor (…).
Os he pedido que os acerquéis porque este galardón también es vuestro. Es un reconocimiento a un trabajo que hicimos juntos hace ya bastante tiempo. Fuisteis el engranaje perfecto que hizo que ‘Ares de Omaña’ se convirtiera en un motor que sirvió para dinamizar culturalmente la comarca de Omaña durante aquellos años.
Marga era como Dios. Estaba en todas partes. Lo mismo coge el martillo y una caja de clavafaciles y te monta una exposición, que se recorre las escuelas de la zona buscando material para el ciclo de ‘los Maestros’. No me perdía de vista en ningún momento, se comía la mayoría de los marrones e incluso alguna vez temí por mi integridad física, ya que amenazó con abrirme la cabeza con un orinal si no me relajaba. Una chica con carácter.
Cambriles, era un todoterreno. Montaba y desmontaba el puesto de los libros de una manera asombrosa. ¿Que empezaba ‘Sones de Omaña’? El puesto montado delante de Casa Visi. ¿Que había concierto? El puesto en la Plaza de la Iglesia. ¿Llegaba la conferencia?. El puesto a la puerta del salón. ¿Que inauguramos la exposición del Molino en El Ariego? El puesto en la era de Pepe. Yo creo que tenía ruedas. Y la sarta de vardascazos que le pegué, en un Carnaval en Murias, porque la máscara de Zafarrón no tiene visión lateral y yo creía que pegaba con la vara contra un muro y resultó que era su espalda. Cuatro o cinco se llevó hasta que empecé a oír las voces.
Mar era mi contraste. Me ponía los puntos sobre las íes. Y lo sigue haciendo. Llevamos toda la vida discutiendo. Pero nunca llegó la sangre al río. Hasta su pobre abuela salió una vez a dar explicaciones a cuatro que estaban a la puerta de la iglesia escuchando una bronca monumental que teníamos. “Riñen, pero se quieren mucho, ¿eh?” les decía. Fue la primera en llegar, firmó el acta fundacional y llevó casi siempre la secretaría.
Elena era la de la pasta. Menos mal que vino y me quito el marrón de los dineros, porque yo siempre fui un desastre para el papeleo. Bueno ahora he tenido que mejorar… que remedio. Pero bueno, el caso es que Elena llevaba las finanzas estupendamente.
Cristina, la recuerdo cosiendo con una maquina de manivela que tendría más de cien años con soltura de modista y se ponía en contacto con los artesanos vía teléfono. Preguntaba por el frutero, y en realidad el señor en cuestión hacía alfombras pero daba la casualidad que se llamaba Frutos.
Antonio y Javier, los gemelos, Kaki, que también llevaba y traía a los participantes, y Carlos, que también se encargó de la secretaría una temporada, no paraban. Lo suyo era la infraestructura y la logística. Estaban para todo. Leña para las hogueras, montaje de los puestos del mercado, las mesas de las cenas medievales, los palos y las telas de los pendones, escenarios, transportes varios… Allí estaban ellos para cualquier cosa que hubiera que montar.
Esta gente que está aquí conmigo es ‘Ares de Omaña’. Durante todo el año estábamos implicados en las diferentes actividades que se llevaban a cabo. El Sábado Castañero y la Pastorada en Navidad... Se acababan, pero ya empezábamos a preparar la Zafarronada de Carnaval y luego la Semana Cultural, la Romería de Pandorado y la Leyenda de Ares de Omaña. Y en cuanto pasaba septiembre otra vez a preparar de nuevo las actividades invernales.
Pero además hay otras dos personas que sin pertenecer a la asociación fueron imprescindibles para que esto saliese adelante. Eran Joaquín y Héctor, que acabaron pasando los veranos con nosotros.
Héctor era el de la música. Tenía dos o tres actos cada semana. ‘Sones de Omaña’, las “Rondas nocturnas”... Todo lo que tenía que ver con la música tradicional era cosa suya. Incluso hicimos con él varios bolos fuera de la comarca. En Ponferrada, en Sahagún... Y alguno más con los Guirrios de otros carnavales tradicionales leoneses y campaneros de la provincia en unos conciertos de campana y fuego.
Joaquín presentó los actos de las seis Semanas Culturales que celebramos, introduciéndolos y despidiéndolos, además de escribir los textos de las publicaciones y de los programas y asesorarnos a la hora de montar las exposiciones. Imprescindible
Aún así, era mucho para nosotros. Si no es por la participación y la colaboración de muchos de los que hoy estáis aquí y en aquel momento estabais allí esto no hubiese salido adelante.
Josemari, amigo de prácticamente todos los escritores y personajes de la cultura leonesa, a los que llamaba y convencía para que viniesen a Riello a participar en nuestras semanas.
Mari Carmen, la Panadera. ¡Anda que no se prepararon perronillas en tu casa! ¡Y lo famosas que se hicieron! También es todoterreno. Lo mismo te ordeña una vaca y te prepara mantequilla que va a buscar una burra a La Velilla para que lleve a la Virgen de Nazaret a Belén durante la Pastorada.
Mary Luz, mi madre. ¡Qué os voy a contar! Otra que estaba para todo. ¡Cuántas veces bajó a barrer la plaza el domingo después del Sábado Castañero para que cuando llegara la hora de misa no quedara ni una monda en el suelo y nadie tuviera nada que decir! Y ya no os cuento cuando se le metían veinticinco titiriteros a dormir en casa, todos tirados por el suelo, en colchonetas y hamacas, durante el fin de semana de la representación de a Leyenda.
Marisina la fotógráfa, Angelín el de el estanco, Saturio el de la imprenta, Honesto el de los caballos, Toño el de Visi, Carlos el carpintero, María Jesús, Raul, Paula, Coke, Juanín, Ángel y Javi, Alex, Marianín…. estaban ahí para lo que hiciera falta.
Eugenia nos pintaba los carteles y lo que surgiera. También estaban los músicos, actores y acróbatas que participaban año tras año en las jornadas medievales... Hoy nos acompaña Doña Sancha. Mercedes Saíz.
No quiero olvidarme de los que ya se han ido. Gelo, el alguacil de Riello, que fue uno de los primeros colaboradores. Carlos Cadenas, que repicaba las campanas para dar comienzo a los actos. Elvira la de Reca, que lo mismo cosía que te preparaba unos dulces. Enrique Fernández, Kike, que dirigía la parte actoral de la representación. Y Marga Rodríguez, que montaba las animaciones y las partes teatrales.
La lista es interminable, se nos hace de noche y no acabo.
Pero hay otra persona que fue imprescindible y de la que no me puedo olvidar. Pano. En aquel momento alcalde de Riello. Confió en nosotros y apoyó la iniciativa desde el minuto cero. Sin su ayuda y sin la colaboración institucional esto no habría sido posible. Gracias padre.
Fuimos un grupo de gente que retomó una actividad cultural que se había perdido con la desaparición de la Asociación Cultural ‘Omaña’ seis años antes. Con esfuerzo, trabajo y buen hacer intentamos llevar a cabo un proyecto digno, serio y con criterio. Siempre he pensado que para que el mundo funcione solamente es necesario que cada uno haga bien su trabajo. Eso es lo que pasó con ‘Ares de Omaña’. Cada uno de nosotros hizo su trabajo y lo hizo bien. Por eso funcionó y por eso la comarca se implicó en la iniciativa.
Ya han pasado trece años desde que celebramos nuestra última actividad, pero nunca es tarde. Sólo se tiene que dar el momento adecuado en el que converja un grupo de gente con ideas y con ganas de trabajar, una población que se interese un poco mas por la cultura y unos representantes institucionales que apoyen este tipo de iniciativas. Entonces, y solo entonces, tal vez “doscientos y un jinetes crucen de nuevo los montes de Omaña, con Don Ares en cabeza”.
Me gustaría cortar este pergamino en trocitos para que todos os llevaseis uno, en reconocimiento al trabajo desinteresado que hicisteis durante tanto tiempo, pero sería una pena estropearlo porque creo que es piel de cabra autentica, así que voy a colgarlo en mi casa, que es la vuestra. Cuando queráis, estáis invitados a disfrutarlo.
Muchas gracias a todos.