Instituto de Estudios Omañeses,(I.E.O.)es una Asociación Cultural surgida de la inquietud de varios omañeses interesados en difundir defender y promocionar la cultura en todos los aspectos de Omaña y para Omaña sin exclusiones, con amplitud de miras y con el único ánimo de dinamizar nuestra comarca.Nuestras principales actividades, hasta el momento son la organización de conferencias festival de música tradicional "Omafolk"
etc
Foto:Cortesía:(Ori)Rosa Fadón"ELFARO DE OMAÑA"
(Cueto Rosales)
¡Magnífico! ALFONSO SALAS En Concierto Santuario de La Garandilla GRACIAS
Alfonso Salas en el Santuario de La Garandilla Imagenes Cortesia de David Gustavo López.Socio I.E.O.
Alfonso Salas Durante la actuación en el Santuario de La Garandilla Imagenes Cortesia de David Gustavo López. Socio I.E.O.
DEDICADA A LOS QUE DEJARON ESTA ORILLA Alfonso Salas en el Santuario de La Garandilla Imagenes Cortesia de David Gustavo López. Socio I.E.O.
El video es de Loli Rodil. Socio I,.E.O.
El cantautor amigo de Alfonso, se llama Julián Diez .
Reproducción de la antigua imagen de la Virgen de La Garandilla (S. XII)
Público
Vestido de mujer, Alfonso Salas, interpretó un Canto a favor del Respeto a las mujeres y en encontra de la Violencia de Género. Esta canción recibió en 2009 un Primer Premio Nacional.
Al final del recital,Chelo agasajó con pastas a todos lo asistentes (Chelo Fdez es Socio del I.E.O. y miembro de la Junta Directiva)
Muchas Gracias a Todos
(Que la Virgen de La Garandilla, nos proteja y guíe)
Por séptimo año consecutivo, tras su recuperación en 2010, el Ayuntamiento y la Junta Vecinal de Murias de Paredes, junto con algunas asociaciones de la zona, han hecho posible el curioso ritual de “la quema de la vieja”, una tradición de orígenes antiguos o, incluso, remotos que, al menos en estas fechas de plena Cuaresma, solo se ha mantenido en este lugar de Omaña -hay referencias de un acto similar en San Juan de los Terreros (Almería)- aunque sus similitudes con otras manifestaciones de Antruejo o algunas mascaradas de invierno sean indudables.
Texto y fotos: David Gustavo López
La costumbre original tenía lugar el día que demediaba (partía en dos mitades) la Cuaresma -siempre coincidente en martes- y era llevada a cabo por los jóvenes, que apilaban en la plaza gran cantidad de leña y paja seca, sobre la cual colocaban un monigote con aspecto de mujer, representando a la más anciana del pueblo. Al año posterior era la siguiente en edad a quien le correspondía tan aparentemente cruel dedicatoria. Al oscurecer, la “vieja” era quemada entre saltos y bailes del vecindario.
Texto y fotos: David Gustavo López
La recuperación efectuada en Murias de Paredes ha eliminado el elemento equivocadamente considerado gerontofóbico y discriminatorio de la vieja representada por un pelele y lo ha sustituido por “pachizos” o manojos de paja de centeno atados a un largo palo, los cuales son quemados en la zona alta del pueblo, al lado de la carretera que asciende hacia el puerto de La Magdalena. La fecha también ha sido trasladada al sábado siguiente al martes que demedia la Cuaresma, que en este año 2016 ha caído en el día 5 de marzo.
Texto y fotos: David Gustavo López
Hay que decir, no obstante, que la quema del pelele vestido de vieja nunca representó tal cosa, sino la renovación y el paso a una vida nueva, la muerte del pecado y la purificación por la Cuaresma. Tal vez bajo esta interpretación la censura eclesiástica transigió con la costumbre. Sin embargo el agustino, arqueólogo y etnólogo de origen omañés César Morán considera que esta tradición pudiera derivar de la fiesta romana, celebrada el 15 de marzo, en honor de Anna Perenna, la diosa que, según relato de Ovidio en sus Fastos, huyó a Malta durante el ataque de los numidios que siguió a la muerte de su hermana Dido, reina de Cartago, sufriendo un naufragio y siendo arrastrada por la corriente. Tiempo después, Anna, convertida en vieja, apareció distribuyendo panecillos entre los plebeyos que, muertos de hambre, hacían huelga contra los patricios y permanecían agrupados en el Monte Sacer. Por ello, el pueblo erigió una estatua y otorgó culto a la diosa-vieja, celebrando su fiesta durante el primer plenilunio anual (según Ovidio algunos identificaban a Anna con la Luna), cuando, según el viejo calendario lunar romano, marzo era el mes que abría el año. La fiesta se caracterizaba por sus banquetes y orgías entre grandes hogueras que saludaban a la luminosa Luna.
Será casualidad, pero en Murias de Paredes, tras la quema, el pueblo entero y los de alrededor se juntan en una gran cena, seguida de baile, que este año celebraba también el Día de la Mujer.
Texto y fotos: David Gustavo López
Sólo queda felicitar a los vecinos de Murias por su empeño en recuperar las tradiciones, este año nuevamente mantenida a pesar de la nevada que estaba cayendo a las ocho de la tarde, la hora de la quema. ¡Que el buen ánimo prosiga!.