Instituto de Estudios Omañeses,(I.E.O.)es una Asociación Cultural surgida de la inquietud de varios omañeses interesados en difundir defender y promocionar la cultura en todos los aspectos de Omaña y para Omaña sin exclusiones, con amplitud de miras y con el único ánimo de dinamizar nuestra comarca.Nuestras principales actividades, hasta el momento son la organización de conferencias festival de música tradicional "Omafolk"
etc
Foto:Cortesía:(Ori)Rosa Fadón"ELFARO DE OMAÑA"
(Cueto Rosales)
La Asociación Cultural Instituto de estudios Omañeses (I.E.O.) Agradece sinceramente a Maria Dolores Rodil Osorio (Socio I.E.O.) su colaboración, mostrando por primera este: -RAMO- (de Carrizal) Archivo particular.
Este ramo es el del pueblo de Carrizal. Se trata del único armazón de forma cuadrada que hay en Omaña.Probablemente lo hizo el ebanista de Canales, Longinos González al igual que otros muy similares que hay en Piedrasechas y Canales. Pudo realizarse en los años 30. También tiene la particularidad de poseer el mayor número de velas de los ramos de nuestra comarca.
Este ramo es el del pueblo de Carrizal. Se trata del único armazón de forma cuadrada que hay en Omaña.Probablemente lo hizo el ebanista de Canales, Longinos González al igual que otros muy similares que hay en Piedrasechas y Canales. Pudo realizarse en los años 30. También tiene la particularidad de poseer el mayor número de velas de los ramos de nuestra comarca.
Connuestro agradecimiento, y mejores deseos, para todo el mundo...
La Asociación Cultural Instituto de Estudios Omañeses (I.E.O.)Agradece sinceramente a Maria Dolores Rodil Osorio (Socio I.E.O.) su colaboracion. mostrando por primera este RAMO. De su archivo particular. para la realización de la presente, sirva la misma... como FELICITACIÓN NAVIDEÑA...,
¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS!! :)
A continuación: "DICHOS"...
Ramo cantado en Oterico en 1949
A las puertas de este templo con gran alegría estamos cantando las alabanzas con este florido ramo.
Ofrecido lo traemos
a la Virgen del Campillo
que cuide de nuestras almas
y la lleve al paraíso.
Buenos días nos de Dios felices los tengan todos buenos días señor cura lo mismo a los mayordomos.
Que bello esta el nacimiento
tended por el la mirada
están cubiertos de nieve
los valles y las montañas.
Por los estrechos senderos bajan y suben las cabras y de lo alto del monte donde tienen sus cabañas
Descienden los pastorcillos
cantando alegres tonadas
otros llevan en sus hombros
ovejas de blanca lana
Aquellos conducen asnos cargaditos de manzanas melones, castañas, peras nueces y rojas granadas
En un arroyo que brota
de los peñascos y baña
los valles con su corriente
algunas pastoras lavan
Montados en sus camellos los Reyes Magos cabalgan y por los desfiladeros van cruzando las montañas.
Estos párrafos, son la mitad del ramo que ha llegado hasta nosotros completo y datado, gracias a la amabilidad de Adela Díez que nos lo ha proporcionado. Después de cantado el ramo o los ramos (en muchos lugares se entonaban tres) se solían cantar los “dichos"
.Estos consistían en estrofas jocosas de hechos ocurridos en los pueblos durante el año o que se inventaban las mozas para divertir a la concurrencia. Se debían de copiar entre unos pueblos y otros, ya que algunas de estas cancioncillas nos las han cantado exactamente iguales en diferentes lugares.Estaban la mayoría de ellos dedicados a los sacristanes, al alcalde y al cura.
Algunos ejemplos de “ dichos “ Cantados en Fasgar, La Omañuela,
El nuestro alcalde a estas horas ya piensa de otra manera
el cantar de las pastoras es que afloje la cartera.
Saquen de ella los dineros
esa Junta Vecinal
y serán muy caballeros
convidando al personal.
Este nuestro sacristán que cosa bien los botones que cuando cambia el misal se le caen los pantalones.
Este nuestro sacristán
es músico de primera
hace sonar las campanas
como si fueran cencerra
*Nota: Agradecimientos a Loli Rodil, e incluimos igualmente a Adela, Diez, por supuesto.
Muchas Gracias a los Lectores del blog por su fidelidad.
Esta villa leonesa se encuentra a 45 kilómetros de la capital de la provincia,
"Desde muy antiguo, se celebraban numerosas ferias en Riello. Una de las más nombradas era la llamada del "SÁBADO CASTAÑERO".
"Fue Luís Arias de la Asociación Cultural Omaña, quien quiso rememorar un poco esa fiesta que en tantas ocasiones había escuchado nombrar a su abuelo y organizo un Sábado Castañero"
SÁBADO CASTAÑERO 2017
Precisamente delante del que fue comercio de La Viuda. Imagen: Loli Rodil.
A partir del año 1975 conforman este municipio 39 localidades, siendo el ayuntamiento de la provincia que cuenta con más núcleos de población. Desde muy antiguo, se celebraban numerosas ferias en Riello. Una de las más nombradas era la llamada del SABADO CASTAÑERO.
.
Precisamente delante del que fue
comercio de La Viuda. Imagen: Loli Rodil.
Esta se realizaba el sábado anterior al día de navidad, siendo la más concurrida y famosa de Omaña y todo su contorno, al menos en esta época del año. Consistía en un mercado de compra - venta de toda clase de artículos de vestir, aperos de labranza, calzados y comida.
Fue Luís Arias de la Asociación Cultural Omaña, quien quiso rememorar un poco esa fiesta que en tantas ocasiones había escuchado nombrar a su abuelo y organizo un Sábado Castañero que aunque no tenia casi nada que ver con el de antaño, sirvió como evocación y para darlo a conocer a la gente más joven. Así el 17 de diciembre del 1988,
al anochecer hubo un pasacalles por las calles de Riello, al son de la dulzaina y el tamboril y posteriormente un animado baile en lo que fueron las escuelas del pueblo y que ahora es un salón de actos multiusos. Como recordatorio a falta de puestos de castañas y de castañeras se entregaron a todos los asistentes unas castañas en un cacharrito de barro.
Posteriormente, hacia 1997-98 otra asociación “Ares de Omaña” también organizó durante varios años en Riello “Sábados Castañeros” con diferentes actos, incluidos pregones a cargo de diversos ponentes, que recordaron aquellos tiempos lejanos y tan diferentes a los actuales.
Informantes: José Diez – nacido en 1897 Lola Cadenas y Visi Diez
Extraemos del blog de nuestra amiga Irma Basarte, lo siguiente respecto a "La Pucha" si, efectivamente vivía en Riello, se llamaba Laurentina...
"Felicitar desde este rincón utópico al pueblo de Riello y a sus gentes, por conservar las tradiciones de toda la vida y ojalá que perduren por los siglos de los siglos... (como diría Don Ovi)
Por supuesto el cartel tiene un toque muy especial por parte de LoLo, que por cierto nos debemos todos un cocido en Riello y si hay castañas asadas y vino caliente mejor. "
Hubo una castañera muy conocida por Omaña, la llamaban "La Pucha", solía vender sus castañas diciendo: "a la rica castaña caliente, que no hay como la mía y la de mi hermana María", cuentan que a la vez hubo otro personaje llamado Cosme, conocido como "El tío de los perros" que iba vendiendo el calendario Zaragozano y el famoso taco del Sagrado Corazón diciendo: "a duro el taco", lo llamaban así porque siempre iba rodeado de perros y mientras una vendía su rica castaña caliente, el otro vendía a duro el taco, mi madre aun se acuerda de ellos sobre todo de verlos por Riello y El Castillo.
Seguro que mucha gente de la comarca se acuerdan aun de La Pucha y de Cosme (el tío de los perros)"
"El Santuario de Pandorado Llegamos al alto de Pandorado
por la carretera que va de León a Villablino, remontando la «Cuesta de la
Espina» desde Riello. Está situado a 48 kilómetros de León
y a una altitud de 1.145
metros.
Pandorado es un lugar que pertenece a los cercanos pueblos del Ariego de Abajo y de La Omañuela, le divide la carretera, que antes de asfaltarse formaba parte del Camino Real que salía desde Riello a Campodiós. La parte donde está ubicado el santuario pertenece a La Omañuela a todos los efectos. Se encuentra a 1,7 kilómetros de este lugar; en la actualidad La Omañuela y el Ariego, y por tanto Pandorado, tienen como ayuntamiento a Riello. Hasta 1970 solo tenía cuatro casas y la principal actividad de sus moradores era la agricultura y ganadería. A pesar de ser tan pocos habitantes, siempre hubo una taberna, y, en ocasiones, dos. El nombre de Pandorado, según la tradición, puede venir de las espigas de los campos de centeno que había en torno al santuario. En Omaña al cereal de centeno se le denomina pan. Hay otra versión que nos habla de moros persiguiendo a un cristiano y que por mediación de la Virgen, a la que invocó, brotó repentinamente la mies tan alta y dorada, que ocultó al cristiano y así pudo librarse del ataque de sus perseguidores. En cuanto a la construcción del santuario en este lugar, la leyenda es muy similar a la de otros muchos sitios. Nos cuenta cómo un pastor de La Omañuela encontró en lo que entonces era un montecillo, una pequeña imagen de la virgen. La llevó a la iglesia de su pueblo, dejándola allí. Al día siguiente, de nuevo halló la imagen en el mismo sitio y volvió con ella a La Omañuela. Así varias veces, por lo que entendieron él y sus convecinos que la Virgen quería que se hiciera en ese lugar una ermita. En Pandorado comienza La Cañada de la Vizana. En el paraje denominado Campodiós se reunían los grandes rebaños de ovejas trashumantes que llegaban aquí procedentes de los cordeles de la zona alta de Omaña, Laciana, Babia y Luna, al comienzo del otoño, huyendo del largo y crudo invierno de la montaña leonesa, para pasarlo en las cálidas tierras extremeñas. A primeros o mediados de junio volvían de nuevo a encontrarse en este paraje haciendo el prolongado viaje a la inversa, para desde aquí coger cada rebaño su cordel y llegar al buen pasto que los numerosos puertos pirenaicos o de alta montaña les ofrecían.
Un templo del siglo XVII
El actual santuario de la
Virgen de Pandorado se construyó en el siglo XVII, probablemente sobre otra
edificación más antigua. El templo ha sufrido varias modificaciones en las
restauraciones y arreglos que ha tenido a lo largo de los años. Al lado del santuario, nos dice
el Catastro de Ensenada del pueblo de La Omañuela realizado en 1793: «Había dos
casas, una servia de alojamiento a los devotos novenarios que iban a visitar el
templo y la otra que pertenecía a la Cofradía de Ánimas, la dedicaban a
suministrar comida a los cofrades que se reúnan allí todos los primeros martes
de cada mes; esta última medía doce varas de frontal, dos de alto y ocho de
fondo, se componía de cocina, un cuarto y un portal». Esta casa la
valoraba dicho catastro en cuatro reales.Como se ve por este
documento ya había una hospedería, al menos desde el siglo XVIII. En el interior del templo se
encuentra un retablo barroco, realizado por el ensamblador Álvaro Diez Canseco,
siendo la última obra que a este artista se le conoce. El retablo fue encargado
por el obispado de Astorga, siendo párroco de La Omañuela y por tanto de
Pandorado, Francisco Quiñones. El coste de la obra, que incluía, además del
altar mayor, tres frontales (uno para el camarín de la virgen y dos para los
laterales), fue de 1.500 reales. Se inauguró el día de Pascua de Resurrección
de 1728. Al retablo le faltan muchos adornos, entre otros unos ángeles que
fueron arrancados y vendidos, según dicen los vecinos, por un párroco de Riello
en los años 70-80.
En Pandorado se celebraban
hasta 1965-66 cuatro fiestas,todas ellas muy concurridas y de una gran
relevancia en la comarca,
El martes antes del día de la
Ascensión se realizaba la primera del año. Era la de «Las Procesiones». A esta
tenían que acudir obligatoriamente dos personas por cada casa de cada uno de
los ocho pueblos que componen el antiguo Concejo de La Lomba. Asistían con sus Vírgenes,
cruces, estandartes y el señor cura al frente. Los vecinos de La Omañuela
salían a recibirles al otro lado del río, junto a la huerta de los negrillos.
Al pasar por la iglesia se ponía al frente de la comitiva la cruz, los faroles,
dos ramos y la imagen románica de la Virgen de la O (patrona del pueblo). Así
todos juntos, formando una gran procesión en la que se alternaban los cantos y
los rezos, llegaban a Pandorado donde se les unía la imagen titular del
santuario. Cantando letanías y rezando el rosario se acercaba toda la procesión
hasta un alto cercano al santuario desde el que se divisa La Lomba. Allí
realizaban las rogativas y la bendición de los campos. A esta fiesta solo
asistían generalmente las gentes de La Lomba. No solo iba el cura al frente del
pueblo, también lo hacían los maestros con todos sus alumnos. Esta celebración —según cuentan
los ancianos de la zona— se realizaba por un voto que hicieron sus habitantes
allá por el siglo XIX a la Virgen de Pandorado, cuando un año, siendo el mes de
abril y no habiendo brotado apenas el centeno, le ofrecieron a la virgen ir en
peregrinación a su santuario, por ellos y sus sucesores para siempre, si ella
remediaba esta desgraciada situación. A los pocos días, las espigas brotaron y
tuvieron una espléndida cosecha. La promesa se ha cumplido minuciosamente hasta
1960 aproximadamente.
Fiesta profana
El día de la Ascensión eran los
pueblos del otro lado del santuario: Ariegos, Socil, Villarin, Robledo,
Guisatecha y Riello los que se acercaban hasta Pandorado para, después de
escuchar misa, salir en procesión y, dando vista a esta parte de Omaña, el
párroco de La Omañuela bendecía los campos. Por la tarde había rosario y a
continuación un gran baile al son de la pandereta. Una pieza de baile entera
comenzaba con una jota, después se bailaban tres agarraos y se
terminaba con otra jota. Al terminar ésta, la costumbre era cambiar de pareja. El martes siguiente al día de
la Ascensión se realizaba otra gran celebración, esta vez profana. Se
denominaba el «Día de Pandorado». Se trataba de una enorme feria, a la que
acudían en sus caballerías numerosos mercaderes que venían de Asturias, Galicia
y de varios puntos de la provincia de León para vender yugos, focines, rastros,
navajas, cacharros para la casa, telas, productos alimenticios… La afluencia de
gente era mucha, pues hasta aquí llegaban vecinos de toda Omaña e incluso de
comarcas cercanas como Babia y Luna. Era la celebración más concurrida del año,
no solo de Pandorado sino posiblemente en toda Omaña. En la era de Sandalio se
instalaba un puesto para comer y tomar café, pues la taberna no daba abasto
para atender a tantos clientes. Por último, el día 15 de agosto
se llevaba a cabo la fiesta de Nuestra Señora. Por la mañana había una solemne
misa y procesión. En esta, además de la imagen de la Virgen —que pujaban
principalmente las mozas de La Omañuela—, iba también un gran ramo de madera de
nueve velas: se utilizó en la procesión y estuvo delante del altar mayor del
santuario hasta los años 60 en que desapareció. Muchos de los asistentes a los
actos religiosos de la mañana se quedaban comiendo la merienda en prados de los
alrededores hasta por la tarde, para asistir al rosario y al baile que había
hasta el anochecer, amenizado con música de pandereta y posteriormente al ritmo
del acordeón. Con frecuencia era Salvador quien lo tocaba. Esta es la única celebración
que perdura en la actualidad, a la que se le han añadido en 1987 un desfile de
pendones de varios de los pueblos de la comarca de Omaña, y algunos actos
festivos más. Antes de esta fecha solo iban en la procesión, el pendón del
Santuario y de vez en cuando el de La Omañuela. El pendón del santuario ha
desaparecido hace tiempo, pero aún recuerdan las personas más mayores que era
todo él rojo y entre los paños, que eran verticales, llevaba tiras doradas de
pasamanería. Era más grande que el de La Omañuela.
La
antigüedad del primer oratorio de Pandorado se desconoce aunque, dada su
situación, poco cuesta suponerlo lugar de cultos desde el remoto origen del
camino y santuario cristiano desde el inicio de la reconquista.La talla
de la Virgen parece ser obra del siglo XIII. (Es a partir de la segunda mitad
del XII cuando se documentan estas imágenes de la Virgen sentada y en posición
asimétrica, con el Niño sobre su rodilla izquierda y la mano derecha
alzada, sosteniendo un objeto simbólico). Unos siglos después se puso de moda
revestir las Vírgenes con material textil, dándoles
incluso apariencia erguida. Ello obligó a mutilar las estatuas hasta
el punto que se aprecia en la foto anterior, donde falta el brazo derecho de la
madre, el hijo desapareció completamente de cintura para abajo, la mano
izquierda de la señora es un pegote de mucho cuidado y la derecha del
niño, en plan bendecidor, a la vista de su tamaño es digna de un buen picador
minero.
El templo de Pandorado fue objeto de restauración hace muy poco tiempo. Detrás del retablo -s. XVII o XVIII- había unas pinturas algo más antiguas que fueron saneadas antes de quedar ocultas nuevamente. Tomé las dos fotos siguientes de sendos cuadros colgados en el camarín de la Virgen. http://lacianababia.blogspot.com.es/2011/08/pandorado-la-romeria-de-2011.html
"El templo de Pandorado fue
objeto de restauración hace muy poco tiempo. Detrás del retablo -s. XVII o
XVIII- había unas pinturas algo más antiguas que fueron saneadas antes de
quedar ocultas nuevamente. Tomé las dos fotos siguientes de sendos cuadros
colgados en el camarín de la Virgen."Julio A. Rubio.
El origen de la romería en
Pandorado es también desconocido aunque, puestos a elucubrar, nada cuesta
remonarlo a edades previas al cristianismo. Quien sabe mucho de Pandorado y de
su historia documentada es Enrique Rodríguez de Valcarce. Él me habló
de un libro, conservado en Vegarienza, que recoge las normas por las que
se rigió la vieja Cofradía de Pandorado. Está fechado en 1707 pero empieza
advirtiendo que las reglas fueron reescritas porque las anteriores
estaban rotas y malparadas y eran de letra tan antigua que no se podía leer ni
entender." Julio A. Rubio.http://lacianababia.blogspot.com.es/2011/08/pandorado-la-romeria-de-2011.html
El capítulo séptimo de las
susodichas ordenanzas recoge que, en la octava de la fiesta mayor, todos
los cofrades reciban una comida moderada que se componga de tres
cuarterones de carnero o una libra de vaca, una libra de pan y un cuartillo de
vino y seis libras de truchas o un pernil a todos. Para el desayuno, media
libra de pan y medio cuartillo de vino. Y que este lo compongan entre dichos
hermanos legos desde este año de 1707 por suerte y turno entre ellos y que no
falten ni excedan en cosa alguna en esto, en poco ni en mucho, so pena de dos
ducados y una libra de cera.
Actualmente, cada quince de
agosto, quienes tienen la suerte de participar en la romería y presenciar el
desfile de pendones, pueden gozar asimismo de una comida moderada -¡jo!-
en los restaurantes de Casa Resthy y del Hotel
Pandorado y también en la vecina y elegante villa de Riello. Es
preciso reservar mesa con antelación pero, en caso de overbooking -que
siempre ocurre-, cabe acercarse a El Castillo -Hermanas Prieto- o a
Vegarienza o a Senra o a Murias de Paredes o a donde haga falta." Julio Álvarez Rubio.