sábado, 1 de junio de 2013

LUIS MIGUEL RABANAL, RIELLO 1957 "TINTA BARRO Y LUZ PARA LETRAS DE ORO " (ACTUALIZADA)

Luis Miguel Rabanal, en la casa de sus Padres, en Riello (Octubre 1985)
  Imagen cedida por Chelo Fdez. amiga y vecina de Riello. 
Miembro de la Asociación Instituto de Estudios Omañeses (I.E.O.). 





                                                                                             





"Luis Miguel Rabanal, de Riello (su Olleir poético). De Omaña, su comarca. Su obra literaria mueve el horizonte de las montañas, acuna el agua de los ríos, estimula el canto de los pájaros y ensancha y alivia el alma de sus lectores y vecinos."  Luis Arias.
 *Luis Arias.(Valle de Samario), miembro de la Asociación Instituto de Estudios Omañeses (I.E.O.).








           
       









                                   








                         













     






http://luismiguelrabanal.wordpress.com/2009/11/12/
elogio-del-proxeneta-escrito-en-el-viento/
                             










Luis Rabanal padre, emocionante y emocionado…
http://islakokotero.blogsome.com/2009/12/04/
poema-para-leer-despues-de-todo-por-luis-miguel-rabanal/








                                                 
         


                                                                                              



















http://www.felipej.com/lumira/paginas/casicu.
htm
http://www.felipej.com/lumira/paginas/final.htm















Luis Miguel Rabanal.
Dibujos de Amancio González.
Prólogo de T. Sánchez Santiago. Ed. EOLAS, León, 2009. 94 pp.
   
http://www.amancio.eu/

http://luismiguelrabanal.wordpress.com/2010/06/18/resena-de-mortajas/
         
                                                    



















"LITERATURA / Premios
El ILC da a conocer los mejores libros leoneses
Juan Carlos Ponga por ‘León perdido’ y Luis Miguel Rabanal y Amancio González por ‘Mortajas’ son dos de los premiados


                          
                                                
                                                             El poeta Luis Miguel Rabanal.
              http://www.lacronicadeleon.es/2010/11/11/vivir/el-ilc-da-a-
conocer-los-mejores-libros-leoneses-104046.htm
                                                                                                                                                                                        
Joaquín Revuelta / León
La Diputación de León, a través del Instituto Leonés del Cultura, ha fallado el Premio ‘Libro Leonés 2009’. El jurado, presidido por el diputado de Cultura Marcos Martínez Barazón, ha resuelto esta nueva edición del premio, convocado con el fin de galardonar las obras que por la calidad de su edición o por el contenido de las mismas, hayan supuesto una notable aportación a la bibliografía leonesa durante 2009. La dotación económica del premio para cada una de las modalidades es de 1.500 € para el autor y de 2.000 € para el editor, que se materializará en la adquisición de ejemplares por el citado importe. Se presentaron un total de 20 obras. En la categoría Libro de investigación/Monografía local el premio fue para ‘León perdido’, de Juan Carlos Ponga Mayo, que ha sido editado por Fuertes Melón Nueva Comunicación. En la modalidad Obra divulgativa el galardón fue para ‘Juan y Ventura Alvarado. La época que doró la manteca’, del autor Víctor del Reguero, editada por Piélago del Moro Ediciones. El premio se otorga por su enfoque original, patente ya en el propio título, por estar bien ilustrado y documentado, con una cuidada edición que refuerza el contenido del libro. El mejor Libro de creación fue para ‘Mortajas’, del que son autores Luís Miguel Rabanal (texto) y Amancio González (dibujos), editada por Eolas Ediciones. El jurado reconoció la calidad poética de los textos, como manifestación de una poesía intensamente vivenciada, y por la magnífica integración de texto e imagen, que configuran una obra singular.Dentro de la categoría de Libro infantil el máximo reconocimiento recayó en ‘Carlota, la princesa Arco Iris’, de los autores Víctor Peña (texto) y Julia Díez (ilustración) y que ha sido editada por Eje Producciones Culturales. Esta obra ha sido premiada por su adecuada y cuidada integración entre texto e ilustración."
http://www.lacronicadeleon.es/2010/11/11/vivir/el-ilc-da-a-conocer-los-mejores-libros-leoneses-104046.htm






















http://luismiguelrabanal.wordpress.com/2011/10/01/
alfonso-xen-rabanal-sortea-lugares/





Audioteca de poesía contemporánea
Publicado el 8 abril, 2012 por Luis Miguel Rabanal





















 n
Luis Miguel Rabanal

agradecimientos 

A Adora y a Daniel, a la tía Paula, a Aurina, a Lucio, a Celestino, carpintero, a Aquilino el de Catalina, a Juanillo, a la Ramonica, a Cosme, pobre y vendedor de agujas a caballo, a Floro el de Acebo, al señor Isidro, al padre Desiderio, a Celsa, a Amor la de Tito, a don Álvaro, cabo primero, a Antonino, a Nicomedes y a Rogelio, ambos del Ariego, a Manolín el de Pepe el coronel, a la tía Maiximina, a Jesús el de Quinto, a Guzmán y a Reca, sastres, a Manganeto, suicida, a la tía Eudosia, al señor Amando, a Fortunato el de La Velilla, a Consuelo la madre de Ángel, a la abuela Faustina y a la abuela Leonor, a Pío el de Oterico, a Agustina y a Donina y a María, a Mercedes la de Julión, a Tomás el pimentero y a Margarita, a Luis el de Pablo, llamado cariñosamente Tusco, a Ovidio, mi padrino, a Laura la Pucha, a la señora Genoveva, a Baldomero el de Bonella, al tío Manuel y a la tía Laurentina, a Alejo y a Carmen, a Rosa y a Bautista, a Miguel y sobre todo a Rolindes. Y a los demás. Héroes todos ellos de una edad perdida...





CUMPLEAÑOS LEJOS DE OLLEIR
POÉTICA 2.345 f


Andarraso, Ariego de Abajo, Ariego de Arriba, Arienza,
Bonella, El Castillo, Campo la Lomba, Castro la Lomba, Ceide
y Orrios, Cirujales, Cornombre, Curueña, Folloso, Garueña,


Guisatecha, Inicio, Manzaneda de Omaña, Marzán, Omañón, La Omañuela, Oterico, Pandorado, Riello, Robledo de Omaña Rosales, Salce, Santibáñez de Arienza, Santibáñez de la Lomba, Socil, Sosas del Cumbral, Trascastro de Luna, La Urz,
Valbueno, Vegarienza, La Velilla, Villadepán, Villar de Omaña, Villarín de Riello, Valverde de Omaña.

 Nombres de 
memoria que pronunciar cuando casi todo está perdido...























(facebook de Riello)...
Queremos compartir con todos vosotros una noticia de ultima hora. 
Hoy en el pleno extraordinario del Ayuntamiento de Riello, ha sido aprobado el nombramiento de una nueva calle, denominada Calle del Poeta Luis Miguel Rabanal, causa que nos llena de felicidad a todos sus vecinos y orgullo por dicha persona"

  https://www.facebook.com/riello.deomana









"RIELLO
LUIS ARTIGUE 13/08/2011

Mientras Occidente se está cayendo de culo el Ayuntamiento de Riello, en el pleno extraordinario del reciente ocho de agosto, acaba de aprobar poner el nombre del poeta del lugar Luis Miguel Rabanal a una de sus calles, que viene a ser algo así como derramar una nostálgica lágrima por la revolución que no pudo ser, o encenderle una simbólica vela a la inteligencia y otra al ingenio ahora que ha quedado imborrablemente claro que la ambición y el individualismo político cuartelero no nos salvarán.... ¿Es que ya ni preocupa a nadie que esté quedando aquí también claro que no han venido a la política a ganarse el pan sino el caviar?... ¡En efecto León no tiene mar y ese mar que no tenemos jamás está en calma, como el Cantábrico perpetuamente encabronado!  Vale, hay una guerra en marcha pero al poeta en buena hora le han puesto una calle allí. Sí, Riello, en el corazón de esa urdimbre de belleza y verdor que es Omaña, pone así un estrado a la poesía diciendo sin decirlo que toda esa villa y esa comarca de increíble belleza son paraje y fonda para nuestra alma. Una calle para uno de esos héroes que no podemos seguir. Una figurada corona de laurel para el poeta en silla de ruedas que, sin proponérselo ni merecerlo, nos ha enseñado con su arduo rodar y pervivir que existe una quietud llena de ritmo. Me inicié en la obra de LMR gracias a otro heterodoxo, el añorado Antonio González-Guerrero, que me regaló un libro del omañés publicado por la Agrupación Hispana de Escritores y titulado Obdulia Azul. Desde entonces leo con oscuro fervor a este sentimental al que las circunstancias han convertido en bárbaro, como él mismo se define. Y le disfruto con una sonrisa colmada en su lado más crápula –así los inquietantes libros eróticos Casa de Citas y Elogio del Proxeneta-, y le descifro iluminadoramente en su registro más críptico y perturbador —Cáncer de Invierno, etcétera—... Pero su poesía última, más directa y confesional, más decisiva por ser el sustento de su vida y el condimento de la nuestra, es rica en metáforas que si se cayeran al suelo harían un agujero. La alta creación, y este poeta bien lo sabe, brota perdurablemente en la gente talentosa que, además, ha sido formada en la universidad del dolor. Y es el dolor, para liberarlo o soportarlo, para maldecirlo o conjurarlo, el país pirata desde el que escribe este omañés sangrante que, como decía Juan Carlos Onetti, sólo mientras escribe se sabe aún agarrado a la cola de la vida y por eso no derrama los versos en vano porque le hacen falta todos, y a nosotros también. Gracias pues al Ayuntamiento de Riello por decir sin decir esto que escribo...
Y le cambio al cielo una columna por una estrella incendiada que te ilumine la vida."
http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/riello_624998.html



                                                                                           







                                                                         

                                                          

                                   

              













http://pekeriello.blogspot.com.es/search/label/LA%20GACETA%20OMA%C3%91ESA



















https://www.facebook.com/pages/Fantas%C3%ADa-del-cuerpo-postrado/
113866731977053?fref=ts































https://www.facebook.com/pages/Fantas%C3%ADa-del-cuerpo-postrado/
113866731977053?iframe=true&width=95%25&height=95%25




                                      


     





 http://www.juancarlosmestre.com/
https://www.facebook.com/pages/Fantas%C3%ADa-del-cuerpo-postrado/
113866731977053?iframe=true&width=95%25&height=95%25














 http://www.juancarlosmestre.com/

























"CARTA BLANCA A LUIS MIGUEL RABANAL
Palabras para la presentación de FANTASÍA DEL CUERPO POSTRADO



QUERIDO LUIS MIGUEL:

Hace tiempo que he acabado por saber que un poeta es alguien que consigue tener por fin nada más ojos, oído interno y memoria. Es decir, mirada, avisos soñolientos y pensamiento resonante. Todo lo demás puede ser accidental a la hora de jugarse la vida en un poema. Y cada vez que me acerco a ti, a tu mundo poético, me parece que estoy ante una de esas criaturas maravillosas de la vida elemental que son capaces de sostener el mundo desde la invisibilidad. Eso eres tú para mí: alguien que entrega poemas desde una quietud que parece no afectar –pero eso no es así- al orden del mundo. Siempre me ha parecido que quienes pasan por la vida haciendo un programa de visajes y aspavientos se queman en su propio viento histriónico. En este país ruidoso donde la bruta altisonancia marca el compás de toda relación tú destilas palabras que no parecen casi ni sonar en el goteo exigente de tus poemas. Así, frente a esa otra galería de gestos y codazos destemplados, impones ya otra manera de estar desde tu imagen, desde esa fotografía de Amando Casado –ya para nosotros, tus lectores, un icono inquietante lleno de penumbra y de una suerte de recriminación abstracta, como si te asomaras por detrás de una puerta que da al misterio y nos dijeras a todos:

 “Pero, ¿por qué os agitáis tanto?”– y también desde tu existencia –iba a decir desde tu resistencia– disuelta en puro poema. Es la manera de quien hace de las palabras su propia visibilidad. La única manera de vivir de un poeta. 
Tuve ocasión de pensar en todo esto leyendo tu libro anterior, Mortajas. Estuve entonces muy cerca de ti. Con miedo de manchar tus palabras con las mías. De empañarlas de purpurina retórica o del veneno dulce de la conmiseración. Lo mismo me está ocurriendo ahora. Me parece que sería mucho más digno, mucho más seguro también, alejarme un poco de tus palabras para verlas mejor de lejos, como se hace con las pinturas en la exposición. Eso es: a debida distancia. Porque estar cerca de ti, de tus poemas, se convierte en una conducta peligrosa. Hay que tener la entereza suficiente para soportar el peso mortal de tus sílabas, la convocatoria radical que haces desde un mundo abisal y lleno de profundidad incierta. Y es que tus palabras vienen de allí, de ese espacio profundo en el que predominan difíciles animales sin configuración y plantas que lanzan destellos inquietantes, como recados ambiguos. Lo percibí en Mortajas.

 Lo vuelvo a percibir ahora más netamente en 
Fantasía del cuerpo postrado, en esos juegos de voces, verdaderos bandazos que pasan como animales humedecidos y veloces por la conciencia de quien lee. Invitaría ahora al lector a una primera intromisión del azar en su lectura: leer como quien rema en el aire, tal como definía Gonzalo Rojas a la creación poética; re-crear así, junto al autor, un nuevo libro con su propio material. Sin salir de él. Una lectura de tijeretazo, de sintaxis entrecortada, de imágenes empotradas unas en otras. Como si las palabras fueran astros perdidos, de órbita y destino aún no fijados. Un cataclismo verbal que revuelve el orden del libro. Por si todo pudiera volver a ser de otra manera. Y es que creo que vuelve a haber algo de sub-marino en este libro tuyo. Algo de inmersión decisiva en su lectura, en ese plancton de palabras que circulan como aquellos animales. Pasivos y errantes.

Tú sabes, naturalmente, que esa sensación se debe al propio libro en sí mismo, a esa conjunción increíble que en él se ha logrado, a su peso específico. Contra la levedad de quien quiere ser solo luz de palabras y testigo mudo y acechante, nunca presente, el libro –este libro que ahora tengo en las manos– es eso que se llama –y nunca con tanto rigor– un volumen. Un volumen en el que caben las especies del mundo, como en el arca del mito, apabullada de animales. En ella se trataba de poner a salvo fuera del ruido de los hombres a la vida natural. Y ahora, quien ha perpetrado este libro,Fantasía del cuerpo postrado –o sea, el gran Gregorio Fernández Castañón–, ha querido también que además de volumen tenga espesor, peso, profundidad, alcance. Porque, ¿qué cabe en un libro de poemas? Cualquiera que lo haya probado, lo sabe. No sé qué ocurrirá con el mundo de las percepciones inmediatas cuando se vaya imponiendo el uso del libro electrónico. Se ganará algo, sin duda: el libro no ocupará espacio; y no habrá esquilmación vegetal ninguna. Es verdad. Y en época de saturaciones y degradaciones planetarias estos dos extremos han de ser considerados con cierta preferencia. Pero, ¿qué se perderá? ¿qué hubiera perdido esta edición? Nuestro editor ha metido en ella Tiempo con ese papel como tocado de orín envejecido y lleno de usura –empleo esta palabra en ese sentido táctil–, como si con ello te acompañara a ti hacia atrás en ese viaje a tu memoria, como si quisiera construir así, materialmente, el pasado que vuelves a presentar con palabras que no se han dormido aún del todo.

¿Y qué más hay en él? Hay sentidos. Hay ese “sabor a todo” que Gregorio F. Castañón encontró hace más de treinta años en tu primer libro, Variaciones. Todos los sentidos ahora aquí apelotonados como aquellas especies del arca. El propio F. Castañón me lo contó: Tú le escribiste recién recibido este libro: “¿Te has fijado cómo huele?”.

Eso le dijiste. El olor de los libros… Bradbury (¡Bradbury!) dijo alguna vez que en los libros sólo cabían dos olores: el bueno, de los libros recientes; y el mejor, de los libros viejos. El tuyo huele a tiempo, también. A lo que huele el tiempo en la oscuridad de las habitaciones llenas de muebles y de ropas donde la corporalidad se va enfriando. Ese es el olor que acaban teniendo también tus palabras.
Pero seguimos el viaje de gula sensorial… Ahora es el tacto, el tacto que lo convierte en arte-facto, en un objeto acorazado que pone a resguardo tu discurso vaporoso… un esfumato más vaporoso que nunca, porque tú has entrado, vas entrando, en esa escritura que llamábamos de jirones, de exhalaciones que vienen y van como si no se hubieran emplazado bien del todo. Como si no tuvieran reposo. Como si no tuvieran dónde caerse muertas. Y bajo la cubierta, las guardas, la anteportada, el juego de portadillas, el prólogo lleno de complicidad… allí la almendra de esa escritura tocada por el hermoso peligro de una imparable difuminación. Y llegamos, claro, al ojo, a los ojos. El entrechoque entre tus palabras, que son oído y memoria, y el mundo loco de sueños y criaturas empedernidas de imposibilidad de Juan Carlos Mestre. Descubierta cada imagen, surge el álbum fantástico. Es, otra vez, la fantasía, como si el artista hubiera elegido esa palabra de tu título para proponerte a partir de ella color y jugo.

 Pero una vez cerrado el libro, el bestiario de luces de Mestre se ha de frotar de otra manera contra tus palabras. ¿Qué pasará entonces? ¿qué pasará allí? El lector queda como expulsado de lo que allí ha de suceder. No sabemos cómo se afectarán entre sí. Si los colores vivos entrarán en el timbre de las palabras errantes; si las palabras desvanecidas llevarán lamento y gravedad y humo a la locura de ese relato maravilloso lleno de cromos de lujo inocente que inventan –como tú mismo, Luis Miguel– cómo fue una vez la vida. Lo cierto es que esta última conjunción de mundos llega a provocar un estremecimiento sobrenatural en quien aguanta con el libro entre las manos. Quizás ese mismo estremecimiento que pudieron soportar ante los extraños visitantes de lenguas desconocidas hombres antiguos ante cuya vista desfilaban por primera vez herramientas y frutas y animales y objetos nunca vistos.



                                                         



Termino ya esta carta. Creo que mi labor de corresponsal –así me siento ahora– me obliga a hacer lo que a ti te gustaría, lo que daría verdadero sentido a este rito que es presentar un libro. Leer poemas tuyos. Hacerlo como lector difiere de hacerlo como autor, bien lo sé. Éste sabe claves pero no domina los efectos; el lector, al contrario, no ha de conocer claves pero puede hablar desde una peculiar segregación emocional: la de su experiencia lectora. Tómalo así, hagas lo que estés haciendo ahora mismo en el oscurecer del Norte, querido Luis Miguel. Seguramente, devanando más palabras que ayuden a completar sigilosamente las exclamaciones del mundo.



TOMÁS SÁNCHEZ SANTIAGO"














Eloísa Otero | León
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/08/09/leon/1312901734.html



























                                                                                                            (foto by Juanjo)
                                                                                                        http://alfaro-laciudadsinnombre.blogspot.com.es/
                                                               2011/08/la-calle-del-poeta.html
  
   




















































(foto by Antonio Liébana)





























http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/luis-miguel-rabanal-ya-tiene-su-propia-calle-en-riello_626702.html













Otra de las instantáneas ... (Acto homenaje) a Luis Miguel Rabanal













(Acto homenaje) a Luis Miguel Rabanal en Riello.






























http://www.amancio.eu/








"Tanto Amancio como Amando Casado intentan reflejar, con el barro o con la cámara, la personalidad y el carácter de cada retratado. "Para mí es un verdadero reto", explica Amancio. "Es la primera vez que hago retratos en barro, y quiero aprovechar para acercarme todo lo que pueda al rostro, a las huellas que ha dejado en cada uno el paso del tiempo, para luego interpretarlo. Quiero despojarme de lo anecdótico, ir a lo esencial. No me interesan los rasgos caricaturizados, sino conocer el rostro, poder interpretarlo con libertad y frescura, contando más con la intuición escultórica que con la habilidad manual". De momento tiene ya cinco bustos en barro, alguno completamente terminado, como el de Gamoneda (que ha quedado clavado) o García Yebra, y otros todavía en proceso (Crémer, Merino, Pereira). Héctor, Amando y Amancio han viajado ya varias veces a distintos lugares para ir fotografiando al resto de los autores seleccionados que poco a poco irán pasando por el taller a posar: Eugenio de Nora, Luis Miguel Rabanal, Fermín Cabal, Elena Santiago, Mestre, Luis Mateo Díez, Antonio Colinas… Mientras tanto, otro amigo, Diego Gorgojo, va tomando fotos de todo el proceso y realiza además los moldes en silicona que servirán para trasladar los bustos del barro al bronce. "La lista de autores es larga, pero se trata de un proyecto a largo plazo. Nos interesa recoger a los grandes escritores leoneses en un momento histórico como éste, en el que coinciden en el tiempo tantas personalidades literarias de nuestra tierra con prestigio nacional e internacional. La literatura leonesa vive una época de oro, que tuvo su arranque en Antonio González de Lama y continúa con todo el caudal de autores jóvenes que han tomado el testigo, pero de momento no vamos a contar con los más jóvenes, ya que la lista de los veteranos es enorme", apunta Amancio. El fotógrafo Amando Casado, por su parte, busca dibujar el rostro de cada retratado con la luz, en un proyecto muy personal, como cada uno de los suyos. "Desde el punto de vista técnico quiero hacer algo muy sencillo, con austeridad de medios y técnica fotográfica depurada. Retratos directos en blanco y negro, sin escenografía alguna, sin nada más que el rostro de cada personaje, centrándome en su parte expresiva. Creo que cada creador tiene su mundo, amplio y rico, y que eso se transmite, se deja ver. El reto es saber mostrarlo", reflexiona el fotógrafo."
 http://islakokotero.blogsome.com/2009/04/10/amancio-gonzalez-amando-casado-y-hector-escobar-retratan-a-los-autores-leoneses/





























http://pielagsardongaranriellosamariopaladin.blogspot.com.es/2015/05/este-cuento-se-ha-acabado-poesia.html































Algunos enlaces relacionados...

"Tinta, barro y luz para letras de oro"

"Poesía publicada

Variaciones (Total S. E. ú O.), Imprenta Casado, León 1977Obdulia azul, A.H.E., Colección La otra palabra, Mataró 1980
Labios de la locura, Jueves literarios, Avilés 1983; Premio Ana de Valle. Hay una 2ª edición no autorizada de 1985 
Cuaderno de junio, Provincia, León 1984
Rená, a solas con nosotros, Celarayn, León 1984. Dibujos de Víctor Bastida.
(Técnicas) para abrazar un oscuro nombre, Aldebarán, Sevilla 1985; Premio José Luis Núñez.
Palabras para Obdulia, Provincia, León 1985
La memoria buscando sus disfraces, Barrio de maravillas, Valladolid 1986
O podríamos amarnos sin que nadie se entere, Leonor, Soria 1989; Premio Leonor.
Diez poemas para leer (y amar) detrás de los saúcos, en el libro colectivo “Poemas de Zaragoza 1990”, Ayuntamiento, Zaragoza 1990
Libro de citas, Cuadernos Cálamo, Gijón 1993; Premio Cálamo de Poesía erótica.
Cáncer de invierno, Provincia, León 1998; Premio Provincia.
La última vez, Ajimez libros, Gijón 2000. Con litografías de Francisco Velasco.
La casa vieja, en la Biblioteca digital de Portal de poesía, Gijón 2002. Al cuidado de Francisco Álvarez Velasco.
Bocados de rosa, en la Biblioteca digital de Portal de poesía, Gijón 2004. Al cuidado de Francisco Álvarez Velasco.
Camineros, jícaras, verdugos, Mikado libroblogs,  Colección Traviesas de poesía, León 2008. Portada y prólogo de Óscar Solsona. Al cuidado de Eloísa Otero.
Mortajas, Eolas Ediciones, Colección Seinne, León 2009. Dibujos de Amancio González. Prólogo de Tomás Sánchez Santiago.
Fantasía del cuerpo postrado. Los libros de Camparredonda (serie roja), León 2010. Dibujos de Juan Carlos Mestre. Prólogo de Gregorio Fernández Castañón.
Lugares, Ediciones Hontanar/Poesía, Ponferrada 2011
Música para torpes, Baile del Sol Ediciones, Colección Poesía, Tenerife 2012


Otras publicaciones del autor

Narrativa:
Elogio del proxeneta. Ediciones Escalera. Colección Trayectos, Madrid 2009
Casicuentos para acariciar a un niño que bosteza. Ediciones Leteo. Colección Relojero de Banaguás, León 2010. Epílogo de Alberto R. Torices.
Traducción con MJ Romero:
Miquel Martí i Pol, Lo dejo todo. Antología bilingüe, Ajimez libros, Gijón 2001. Con ilustraciones de José Noriega."










*"Próxima publicación (en julio, espero) de «A la que falta» por la editorial jerezana Origami." 


Luis Miguel Rabanal, por nuestra parte escrito queda, los lectores del blog y tu seguidores lo agradecerán  estamos seguros. Gracias. 





Nota:
Unos de los puntos del día en nuestra reunión Anual, previa época estival, celebrada entre Riello y el Valle de Samario, como viene siendo de costumbre y en el lugar habitual, pues bien, se acordaron entre otros la participación de la Asociación Instituto de Estudios Omañeses (I.E.O.), en Actos que se llevarían a cabo relacionados con Luis Miguel Rabanal, en Riello,  (conversación previa al respecto), por motivos que desconocemos y ajenos a nuestra voluntad,queremos pensar quizá en un olvido...,(involuntario por supuesto),y bien que lo sentimos. N
os ofrecimos a colaborar con la organización y todavía estamos esperando una respuesta...,Dicho esto, agradecemos profundamente la generosidad y (conformidad) de Luis Miguel Rabanal, para la realización de la presente entrada en el blog del I.E.O. 











 Luis Miguel Rabanal, es un  honor  tu "presencia" en los Blogs del Instituto de Estudios. Gracias.
















 
.













 Muchas gracias a todos los seguidores de los distintos Espacios en la Web del Instituto de Estudios Omañeses (I.E.O.)  Saludos.

.

domingo, 26 de mayo de 2013

HISTORIA, TRADICIONES, LEYENDAS Y RITOS...,"EL SANTUARIO DE PANDORADO" LOLI RODIL OSORIO. 2011 (ACTUALIZADA )

Procesión del 15 de agosto, con la imagen de la Virgen,
que pujaban especialmente las mozas de La Omañuela.
A la procesión se añadió, desde 1987, un desfile de pendones. RAMIRO
http://www.diariodeleon.es/noticias/filandon/el-santuario-de-pandorado_634729.html




                                                                       

                                                                     



"El Santuario de Pandorado
Llegamos al alto de Pandorado por la carretera que va de León a Villablino, remontando la «Cuesta de la Espina» desde Riello. Está situado a
48 kilómetros de León y a una altitud de 1.145 metros.
Pandorado es un lugar que pertenece a los cercanos pueblos del Ariego de Abajo y de La Omañuela, le divide la carretera, que antes de asfaltarse formaba parte del Camino Real que salía desde Riello a Campodiós. La parte donde está ubicado el santuario pertenece a La Omañuela a todos los efectos. Se encuentra a 1,7 kilómetros de este lugar; en la actualidad La Omañuela y el Ariego, y por tanto Pandorado, tienen como ayuntamiento a Riello. Hasta 1970 solo tenía cuatro casas y la principal actividad de sus moradores era la agricultura y ganadería. A pesar de ser tan pocos habitantes, siempre hubo una taberna, y, en ocasiones, dos. El nombre de Pandorado, según la tradición, puede venir de las espigas de los campos de centeno que había en torno al santuario. En Omaña al cereal de centeno se le denomina pan. Hay otra versión que nos habla de moros persiguiendo a un cristiano y que por mediación de la Virgen, a la que invocó, brotó repentinamente la mies tan alta y dorada, que ocultó al cristiano y así pudo librarse del ataque de sus perseguidores. En cuanto a la construcción del santuario en este lugar, la leyenda es muy similar a la de otros muchos sitios. Nos cuenta cómo un pastor de La Omañuela encontró en lo que entonces era un montecillo, una pequeña imagen de la virgen. La llevó a la iglesia de su pueblo, dejándola allí. Al día siguiente, de nuevo halló la imagen en el mismo sitio y volvió con ella a La Omañuela. Así varias veces, por lo que entendieron él y sus convecinos que la Virgen quería que se hiciera en ese lugar una ermita. En Pandorado comienza La Cañada de la Vizana. En el paraje denominado Campodiós se reunían los grandes rebaños de ovejas trashumantes que llegaban aquí procedentes de los cordeles de la zona alta de Omaña, Laciana, Babia y Luna, al comienzo del otoño, huyendo del largo y crudo invierno de la montaña leonesa, para pasarlo en las cálidas tierras extremeñas. A primeros o mediados de junio volvían de nuevo a encontrarse en este paraje haciendo el prolongado viaje a la inversa, para desde aquí coger cada rebaño su cordel y llegar al buen pasto que los numerosos puertos pirenaicos o de alta montaña les ofrecían.




Un templo del siglo XVII


El actual santuario de la Virgen de Pandorado se construyó en el siglo XVII, probablemente sobre otra edificación más antigua. El templo ha sufrido varias modificaciones en las restauraciones y arreglos que ha tenido a lo largo de los años. Al lado del santuario, nos dice el Catastro de Ensenada del pueblo de La Omañuela realizado en 1793: «Había dos casas, una servia de alojamiento a los devotos novenarios que iban a visitar el templo y la otra que pertenecía a la Cofradía de Ánimas, la dedicaban a suministrar comida a los cofrades que se reúnan allí todos los primeros martes de cada mes; esta última medía doce varas de frontal, dos de alto y ocho de fondo, se componía de cocina, un cuarto y un portal». Esta casa la valoraba dicho catastro en cuatro reales. Como se ve por este documento ya había una hospedería, al menos desde el siglo XVIII. En el interior del templo se encuentra un retablo barroco, realizado por el ensamblador Álvaro Diez Canseco, siendo la última obra que a este artista se le conoce. El retablo fue encargado por el obispado de Astorga, siendo párroco de La Omañuela y por tanto de Pandorado, Francisco Quiñones. El coste de la obra, que incluía, además del altar mayor, tres frontales (uno para el camarín de la virgen y dos para los laterales), fue de 1.500 reales. Se inauguró el día de Pascua de Resurrección de 1728. Al retablo le faltan muchos adornos, entre otros unos ángeles que fueron arrancados y vendidos, según dicen los vecinos, por un párroco de Riello en los años 70-80.


En Pandorado se celebraban hasta 1965-66 cuatro fiestas, todas ellas muy concurridas y de una gran relevancia en la comarca,
El martes antes del día de la Ascensión se realizaba la primera del año. Era la de «Las Procesiones». A esta tenían que acudir obligatoriamente dos personas por cada casa de cada uno de los ocho pueblos que componen el antiguo Concejo de La Lomba. Asistían con sus Vírgenes, cruces, estandartes y el señor cura al frente. Los vecinos de La Omañuela salían a recibirles al otro lado del río, junto a la huerta de los negrillos. Al pasar por la iglesia se ponía al frente de la comitiva la cruz, los faroles, dos ramos y la imagen románica de la Virgen de la O (patrona del pueblo). Así todos juntos, formando una gran procesión en la que se alternaban los cantos y los rezos, llegaban a Pandorado donde se les unía la imagen titular del santuario. Cantando letanías y rezando el rosario se acercaba toda la procesión hasta un alto cercano al santuario desde el que se divisa La Lomba. Allí realizaban las rogativas y la bendición de los campos. A esta fiesta solo asistían generalmente las gentes de La Lomba. No solo iba el cura al frente del pueblo, también lo hacían los maestros con todos sus alumnos. Esta celebración —según cuentan los ancianos de la zona— se realizaba por un voto que hicieron sus habitantes allá por el siglo XIX a la Virgen de Pandorado, cuando un año, siendo el mes de abril y no habiendo brotado apenas el centeno, le ofrecieron a la virgen ir en peregrinación a su santuario, por ellos y sus sucesores para siempre, si ella remediaba esta desgraciada situación. A los pocos días, las espigas brotaron y tuvieron una espléndida cosecha. La promesa se ha cumplido minuciosamente hasta 1960 aproximadamente.



Fiesta profana

El día de la Ascensión eran los pueblos del otro lado del santuario: Ariegos, Socil, Villarin, Robledo, Guisatecha y Riello los que se acercaban hasta Pandorado para, después de escuchar misa, salir en procesión y, dando vista a esta parte de Omaña, el párroco de La Omañuela bendecía los campos. Por la tarde había rosario y a continuación un gran baile al son de la pandereta. Una pieza de baile entera comenzaba con una jota, después se bailaban tres agarraos y se terminaba con otra jota. Al terminar ésta, la costumbre era cambiar de pareja. El martes siguiente al día de la Ascensión se realizaba otra gran celebración, esta vez profana. Se denominaba el «Día de Pandorado». Se trataba de una enorme feria, a la que acudían en sus caballerías numerosos mercaderes que venían de Asturias, Galicia y de varios puntos de la provincia de León para vender yugos, focines, rastros, navajas, cacharros para la casa, telas, productos alimenticios… La afluencia de gente era mucha, pues hasta aquí llegaban vecinos de toda Omaña e incluso de comarcas cercanas como Babia y Luna. Era la celebración más concurrida del año, no solo de Pandorado sino posiblemente en toda Omaña. En la era de Sandalio se instalaba un puesto para comer y tomar café, pues la taberna no daba abasto para atender a tantos clientes. Por último, el día 15 de agosto se llevaba a cabo la fiesta de Nuestra Señora. Por la mañana había una solemne misa y procesión. En esta, además de la imagen de la Virgen —que pujaban principalmente las mozas de La Omañuela—, iba también un gran ramo de madera de nueve velas: se utilizó en la procesión y estuvo delante del altar mayor del santuario hasta los años 60 en que desapareció. Muchos de los asistentes a los actos religiosos de la mañana se quedaban comiendo la merienda en prados de los alrededores hasta por la tarde, para asistir al rosario y al baile que había hasta el anochecer, amenizado con música de pandereta y posteriormente al ritmo del acordeón. Con frecuencia era Salvador quien lo tocaba. Esta es la única celebración que perdura en la actualidad, a la que se le han añadido en 1987 un desfile de pendones de varios de los pueblos de la comarca de Omaña, y algunos actos festivos más. Antes de esta fecha solo iban en la procesión, el pendón del Santuario y de vez en cuando el de La Omañuela. El pendón del santuario ha desaparecido hace tiempo, pero aún recuerdan las personas más mayores que era todo él rojo y entre los paños, que eran verticales, llevaba tiras doradas de pasamanería. Era más grande que el de La Omañuela.



Historia, tradiciones, leyendas y ritos hacen del Santuario y la antigua venta un lugar muy emblemático y especial, desde hace siglos, para todos los habitantes y descendientes de las tierras de Omaña." Loli Rodil Osorio."
 http://www.diariodeleon.es/noticias/filandon/el-santuario-de-pandorado_634729.html















La antigüedad del primer oratorio de Pandorado se desconoce aunque, dada su situación, poco cuesta suponerlo lugar de cultos desde el remoto origen del camino y santuario cristiano desde el inicio de la reconquista.La talla de la Virgen parece ser obra del siglo XIII. (Es a partir de la segunda mitad del XII cuando se documentan estas imágenes de la Virgen sentada y en posición asimétrica, con el Niño sobre su rodilla izquierda y la mano derecha alzada, sosteniendo un objeto simbólico). Unos siglos después se puso de moda revestir las Vírgenes con material textil, dándoles incluso apariencia erguida. Ello obligó a mutilar las estatuas hasta el punto que se aprecia en la foto anterior, donde falta el brazo derecho de la madre, el hijo desapareció completamente de cintura para abajo, la mano izquierda de la señora es un pegote de mucho cuidado y la derecha del niño, en plan bendecidor, a la vista de su tamaño es digna de un buen picador minero.

El templo de Pandorado fue objeto de restauración hace muy poco tiempo. Detrás del retablo -s. XVII o XVIII- había unas pinturas algo más antiguas que fueron saneadas antes de quedar ocultas nuevamente. Tomé las dos fotos siguientes de sendos cuadros colgados en el camarín de la Virgen.
http://lacianababia.blogspot.com.es/2011/08/pandorado-la-romeria-de-2011.html













"El templo de Pandorado fue objeto de restauración hace muy poco tiempo. Detrás del retablo -s. XVII o XVIII- había unas pinturas algo más antiguas que fueron saneadas antes de quedar ocultas nuevamente. Tomé las dos fotos siguientes de sendos cuadros colgados en el camarín de la Virgen."Julio A. Rubio.






El origen de la romería en Pandorado es también desconocido aunque, puestos a elucubrar, nada cuesta remonarlo a edades previas al cristianismo. Quien sabe mucho de Pandorado y de su historia documentada es Enrique Rodríguez de Valcarce. Él me habló de un libro, conservado en Vegarienza, que recoge las normas por las que se rigió la vieja Cofradía de Pandorado. Está fechado en 1707 pero empieza advirtiendo que las reglas fueron reescritas porque las anteriores estaban rotas y malparadas y eran de letra tan antigua que no se podía leer ni entender." Julio A. Rubio.http://lacianababia.blogspot.com.es/2011/08/pandorado-la-romeria-de-2011.html











 Pan dorado.
 
Fuente: http://lacianababia.blogspot.com.es/2011/08/pandorado-la-romeria-de-2011.html

                                                                         











El capítulo séptimo de las susodichas ordenanzas recoge que, en la octava de la fiesta mayor, todos los cofrades reciban una comida moderada que se componga de tres cuarterones de carnero o una libra de vaca, una libra de pan y un cuartillo de vino y seis libras de truchas o un pernil a todos. Para el desayuno, media libra de pan y medio cuartillo de vino. Y que este lo compongan entre dichos hermanos legos desde este año de 1707 por suerte y turno entre ellos y que no falten ni excedan en cosa alguna en esto, en poco ni en mucho, so pena de dos ducados y una libra de cera.





Actualmente, cada quince de agosto, quienes tienen la suerte de participar en la romería y presenciar el desfile de pendones, pueden gozar asimismo de una comida moderada -¡jo!- en los restaurantes de Casa Resthy y del Hotel Pandorado y también en la vecina y elegante villa de Riello. Es preciso reservar mesa con antelación pero, en caso de overbooking -que siempre ocurre-, cabe acercarse a El Castillo -Hermanas Prieto- o a Vegarienza o a Senra o a Murias de Paredes o a donde haga falta." Julio Álvarez Rubio.








                                   
http://lacianababia.blogspot.com.es/2011/08/pandorado-la-romeria-de-2011.html











 











Don Ovidio, atento a la organización.
http://lacianababia.blogspot.com.es/2011/08/pandorado-la-romeria-de-2011.html








Es costumbre que las campanas de Pandorado repiquen desde el momento en que
la Virgen sale del templo hasta que regresa después de haber hecho un alto en la
legendaria pradera de Campodiós, punto extremo norte de la Cañada Real de la Vizana.